El gobernador Rolando Figueroa anunció que la calificadora internacional S&P Global Ratings elevó el perfil crediticio individual de Neuquén de ‘b-‘ a ‘b+’, tras resaltar la eficiencia que le imprimió esta gestión al manejo de las cuentas públicas de la Provincia.
“Logramos más autonomía financiera para defender los recursos de los neuquinos y neutralizar la volatilidad externa”, indicó el mandatario neuquino tras conocer la novedad y ratificó la decisión de enfocar gran parte de los recursos provinciales al plan de obras de infraestructura clave para el desarrollo y la diversificación de la matriz productiva local.
La mejora en la calificación de Neuquén que dio a conocer, este martes, Standar Poors se suma a lo anunciado en diciembre de 2025 y en junio de este año por la calificadora FIX SCR SA que también destacó la reducción sostenida de la deuda histórica de la provincia y el manejo responsable que hizo el gobierno de sus obligaciones financieras. En función de ello, a fines del año pasado FIX SCR SA otorgó la calificación “BBB+(arg)” y a mediados de este año volvió a mejorarla al definirla como A (-) para la deuda de largo plazo y A2 para la de corto plazo.
El camino recorrido por la administración Figueroa para llegar a esta instancia fue arduo. Al asumir como gobernador, en diciembre de 2023, el stock de deuda pública provincial ascendía a US$ 1.263 millones. A ese monto se sumaban US$ 187 millones correspondientes a deuda flotante heredada y US$ 350 millones vinculados con contratos de obras renegociados.
Estos tres componentes totalizaban US$ 1.800 millones, cifra que representa el conjunto de las obligaciones consideradas en el diagnóstico inicial.
A septiembre de este año, el stock total de deuda asciende a USD 1.197 millones. De este monto, USD 650 millones corresponden a la deuda heredada, mientras que los nuevos financiamientos fueron tomados para fines específicos: la realización de obra pública a través de organismos internacionales (USD 36,5 millones); una emisión internacional con período de gracia y tasa altamente competitiva para la ejecución de obra pública y repago de deuda (USD 500 millones); y la adquisición de bienes de capital para áreas esenciales (USD 10,5 millones).
Austeridad
Para afrontar la deuda heredada Figueroa apeló a la austeridad en el manejo de las cuentas públicas: redujo la planta política y optó, en cambio, por jerarquizar al personal de carrera dentro del Estado, mejoró las condiciones de contratación de la obra pública provincial -renegociando muchas obras que habían sido adjudicadas antes de su asunción y que estaban paralizadas- e invirtió recursos de todos los neuquinos en sectores prioritarios como Educación, Salud, Seguridad e Infraestructura.
Esas decisiones políticas, sumadas a la mayor contribución de las regalías que percibe Neuquén por el incremento de la actividad industrial en Vaca Muerta, contribuyeron a que la Provincia presente estructuralmente una buena autonomía fiscal y preponderancia de los recursos propios, tanto en lo que respecta a la recaudación de impuestos provinciales como al cobro de regalías.
Figueroa resaltó que durante esta gestión la provincia dejó de contraer deuda para financiar gastos corrientes. En su lugar, el endeudamiento se destinó a obras estratégicas, con tasas de interés muy inferiores a las heredadas y plazos de gracia alineados con el desarrollo previsto y la sostenibilidad financiera provincial.
En julio de este año la Provincia volvió al mercado internacional para poder acelerar el plan de obras. A partir de una operación estratégica, Neuquén concretó una emisión de bonos internacionales por 500 millones de dólares, con una tasa de interés del 7,35% y una vida media (WAL) de siete años. La colocación permitió obtener la menor tasa de financiamiento alcanzada por una jurisdicción provincial argentina desde el regreso de las provincias al mercado internacional, consolidando la confianza de los inversores en el proceso de ordenamiento fiscal, reducción del endeudamiento y previsibilidad institucional impulsado por Figueroa en Neuquén.
Gracias a los resultados obtenidos en poco menos de tres años de gestión, se proyecta que en ningún ejercicio el stock total de deuda supere el 24% de los ingresos anuales, una situación sustancialmente diferente a la del inicio de la gestión, cuando dicha relación rondaba el 83%.
Todas estas definiciones están reflejadas en el proyecto de presupuesto general de la administración provincial para 2027 que el gobernador envió días atrás a la Legislatura para su tratamiento. Según consta en su presentación, Neuquén prevé -para el próximo ejercicio financiero- ingresos por 11,4 billones de pesos y gastos por 11,2 billones de pesos, lo que arroja un superávit financiero de 234.175 millones de pesos.
En una entrevista reciente, el gobernador estimó que para 2030 Neuquén habrá cancelado más del 94% de la deuda pública heredada, así como los financiamientos para bienes de capital. “Esto nos colocará en condiciones de analizar si ejercemos la opción de cancelación anticipada que estipulamos al momento de emitir el título internacional emitido el presente año”, expresó.