Si bien las medidas de aislamiento se tomaron para limitar los contagios de coronavirus, el quedarse en casa también trajo beneficios al mitigar la propagación de otras enfermedades y de eso comenzaron a tener registro en las guardias los hospitales de Neuquén. El más importante de la provincia, el Castro Rendón, atiende un cuarto de las consultas que se esperan para esta época y en el Heller, en el oeste de la capital neuquina, la disminución fue del 40%.

En líneas generales, los médicos coinciden en que se está cumpliendo con el objetivo principal por el que se estableció la cuarentena el 19 de marzo: poder preparar al sistema de salud para actuar ante los casos de coronavirus. En este mes y medio, los profesionales realizaron simulacros, se confeccionaron protocolos de actuación y se equipan los centros de salud. Pero este tiempo conseguido no fue solo gracias a no tener que dar atención a pacientes que contrajeron COVID-19, sino también a la disminución de otras prácticas.

La directora asociada de Servicios Médicos, Adelaida Goldman, las dividió en dos grandes grupos: la “enfermedad trauma” y las contagiosas. Llevar la circulación al mínimo trajo aparejado que casi no ocurran siniestros viales o accidentes laborales, por ejemplo. En el caso del Heller, su director Víctor Noli, también notó que cayeron los hechos vinculados a violencia o intoxicaciones por consumo de sustancias.

Además, otro factor clave es que no hay asistencia a los establecimientos educativos, lo que impacta directamente en la baja de consultas por enfermedades respiratorias. “Creemos, porque no está estudiado, que esto va a bajar la circulación de otros virus que son más graves”, indicaba hace unos días la jefa de pediatría del Castro, Mariana Casullo, en una entrevista a Radio Unco Calf.

Casullo aclaró que la situación es nueva, pero la atención de la pandemia por gripe A en el 2009 les dejó algunas enseñanzas prácticas. También recordó que, en un primer momento, los centros educativos seguían abiertos y los hospitales colapsaron.

Noli coincidió con este punto y consideró que el cierre de las escuelas fue el “gran determinante”. Pero el médico sumó otra variable, que es el cambio de conducta de las familias: antes asistían por síntomas menores en los niños y ahora se evita la consulta para no salir de casa y/o ingresar a un centro de salud.

By Joel Casteglione

Editor general de Noticias Expres. Master y Postgrado en Ciberseguridad.