Por causa del Coronavirus por primera vez en mucho tiempo, los habitantes de varias ciudades del mundo tienen aire un poco más limpio. Durante algunos días, millones de asmáticos y personas con afecciones bronquiales pueden respirar sin grandes obstáculos, y sentir que vivir en una gran metrópoli podría no ser un calvario para su salud. Así, mientras continúa la cuarentena obligatoria por el brote global del coronavirus, son muchas las capitales de América Latina con mejoras sustanciales en el medio ambiente, y se nota a simple vista. 

Pero, además de ver calles limpias, sentir el viento más fluido y menos espeso, oler los árboles y no tanto el nauseabundo smog vehicular, hay Gobiernos citadinos que ya registraron cómo mejoró la calidad del aire en los últimos días, y están tomando nota de ello. Es que, si bien es cierto que la pandemia del covid-19 trajo una crisis sanitaria y económica de enormes magnitudes, con inmensas consecuencias sociales, también hay un lado positivo: la paralización de la actividad humana, tal vez, pueda hacernos reflexionar sobre cómo producimos y cuáles son sus consecuencias.

Según un relevamiento de contaminación atmosférica en nuestra capital nacional, a través de la Agencia de Protección Ambiental. La información obtenida en tres estaciones de control data desde el 20 de marzo, cuando inició la cuarentena, hasta el 25, y vale aclarar que el 23 y 24 fueron feriados.   

“La conclusión de este relevamiento indica que los valores de monóxido de carbono (CO), óxidos de nitrógeno totales (NOx), dióxido de nitrógeno (NO2) y material particulado menor a 10 micrones (PM10) han disminuido aproximadamente en un 50% en relación al mismo período de 2019″, detalla la autoridad ambiental. Es decir, la contaminación porteña disminuyó abruptamente, cumpliendo con margen de sobra las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).  

Desde Buenos Aires explican: “A medida que el aire se va limpiando, algunos de los residuos aéreos que se mantienen por acumulación se disipan”. En otras palabras, “el menor uso del trasporte vehicular y la condición propia de Buenos Aires, que cuenta con vientos todo el año, constituyen dos factores que tienden a beneficiar la calidad del aire”.

Con ese marco, el Gobierno porteño señala que esta circunstancia “atípica” demuestra que “disminuir el uso de medios de transporte es un paso indispensable para mejorar el aire de las grandes ciudades”. Y, de cara a lo que viene, añaden: “Deberá ser una de las grandes acciones que habrá que mantener una vez que hayamos podido superar la pandemia”.

By Tadeo Casteglione

Periodista de Noticias Expres con certificación en Periodismo Digital, Combate de las Fake News y Geopolitica emitido por la ESADE.