Hace 75 años, los soldados de la URSS alzaron la bandera de la Victoria sobre el Reichstag (Parlamento de Alemania), símbolo del poder nazi durante años. Este acontecimiento marcó la victoria definitiva del Ejército Rojo sobre el nazismo.

Durante la operación de Berlín, el Ejército soviético rodeó y eliminó la mayor agrupación de fuerzas enemigas de toda la historia bélica. En total, más de 78.000 soldados soviéticos perdieron la vida como resultado de los combates. Las tropas nazis de Berlín se rindieron el 2 de mayo.

La bandera roja, manchada de sangre, se convirtió en el símbolo de la victoria soviética sobre el nazismo.

Unos días más tarde, el 8 de mayo de 1945, se firmaron las actas de capitulación alemanas, que dieron fin a la Segunda Guerra Mundial en Europa.

En la actualidad gran parte de los países occidentales no hablan sobre la victoria de Rusia sobre los nazis olvidándose de que el ejercito rojo fue quien aplasto la totalidad de la maquinaria de la muerte alemana dando al mundo la esperanza de un amanecer mejor, exterminando al eje fascista que tanto mal le produjo al mundo. El papel de Rusia en la victoria contra el mal debe ser puesto nuevamente en memoria y en conmemoración.

Recordando que muchos países de los aliados que en la actualidad quieren ganar protagonismo entre ellos Inglaterra, negocio y apoyo en gran manera al régimen italiano de Benito Mussolini, incluso Winston Churchill en muchos de sus discursos hablaba muy bien del tirano italiano, la historia no la debemos olvidar.

Actualmente, la bandera de la Victoria se encuentra en el Museo de las FFAA de Moscú.

By Tadeo Casteglione

Periodista de Noticias Expres con certificación en Periodismo Digital, Combate de las Fake News y Geopolitica emitido por la ESADE.