El delicado equilibrio entre la presión sanitaria para tratar de controlar la expansión del coronavirus y la necesidad de los comerciantes de reabrir sus puertas para generar ingresos amenaza con romperse a medida que se extiende el plazo de la cuarentena. Río Negro ya es un caso muy claro de esta encrucijada.


Lo dejó bien en claro ayer el presidente Alberto Fernández: “El debate es cómo salir, porque se vuelve un problema con la crisis económica”, subrayó el mandatario. Pero fue tajante en afirmar que “los que dicen que hay que salir ya de la cuarentena sepan que sería llevar a la muerte a miles de argentinos”.

La reapertura comercial parece cercana en algunas zonas de la provincia y muy lejana en otras. De las ciudades grandes sólo Viedma está en un estatus que le permitió a partir del lunes pasado empezar a liberar actividades no esenciales. Sin embargo, Roca, Allen, Cipolletti y Regina acordaron ayer con el gobierno provincial un esquema que les permitiría flexibilizar algunas actividades comerciales y reactivar la construcción a pequeña escala.

Allí se habría definido mediante un decreto provincial “se establecerá la flexibilización de las actividades comerciales para las cuatro ciudades a partir del lunes 11 del corriente con la la modalidad de cuatro horas por día tres veces por semana estableciéndose los protocolos correspondientes a cada actividad. La obra privada estará permitida hasta cinco operarios”.


De este modo, las ciudades se sumarían al sistema ya establecido por los decretos provinciales 364/20 y 365/20 para otros 30 municipios de la provincia.
En Viedma, los lunes, miércoles y viernes de nueve a 13, el gobierno viedmense rehabilitó el funcionamiento de actividades comerciales y de servicios.


El gobierno municipal exhortó a los comerciantes, prestadores de servicios y al conjunto de la comunidad a velar por el cumplimiento de las normas y protocolos sanitarios establecidos.

By Joel Casteglione

Editor general de Noticias Expres. Master y Postgrado en Ciberseguridad.