A partir del Lunes se retoman las construcciones.

El lunes, tras la habilitación de la construcción privada, el Municipio solicitará al gobierno provincial la reanudación de unos 150 edificios que están paralizados en la ciudad. Hoy, por teleconferencia, el secretario de Coordinación, Alejandro Nicola, terminará de definir un protocolo con las cámaras del sector. Aplicarán medidas de higiene que ya funcionaron en la obra pública, como el uso de gafas y termómetros láser o la desinfección de herramientas después de cada jornada.

Nicola aclaró ayer que esperarán a que Nación formalice la reapertura de la obra privada para avanzar con una norma reglamentaria local, “que puede ser un decreto o resolución”.

Hoy, el funcionario tendrá una reunión virtual con representantes de la Cámara Argentina de Construcción y los colegios de ingenieros, arquitectos, agrimensores y técnicos de Neuquén para acordar un protocolo. Explicó que el objetivo es reanudar la actividad “lo antes posible”, por el peso que tiene en la economía local.

“Hay más de 150 edificios grandes y medianos en construcción en la ciudad donde participan empresas, y ahí va a ser más fácil y más rápido empezar; el tema será llegar a las obras chicas, que son miles y no todas están declaradas”, remarcó.

Indicó que, para las construcciones familiares o de pequeña magnitud, “ya empezamos a tener llamados y queremos que la gente no venga al Municipio a tramitar los certificados, sino ir nosotros a cada lugar, pero hay que ver cómo implementarlo”.

Respecto del protocolo, que por ahora es un borrador, anticipó: “Serán medidas que ya tenemos trabajadas para la obra pública y queremos llevar a la privada”. Detalló que piensan “en una capacitación hacia todos los trabajadores, que sepan de qué se trata el virus y qué precauciones tomar no solo en la obra sino en sus casas”. Añadió que también pedirán que el jefe de obra, capataz o delegado gremial colabore con el Municipio para controlar que se cumpla el distanciamiento social.

En cuanto a las normas de higiene, precisó que evalúan el uso de elementos “como barbijos y protección para los ojos, además de los cascos y guantes de seguridad, o también el aseo personal, lavarse las manos cada cierto tiempo, desinfectar las herramientas, el distanciamiento entre trabajadores y limitar la cantidad de gente en espacios comunes”.

Agregó que esas medidas funcionaron en obras públicas “y también muchas empresas implementaron el control de la temperatura con pistolas con láser, para no dejar entrar al que puede contagiar al resto”.

Diego López de Murillas, del Colegio de Arquitectos, añadió que otro punto a resolver antes del lunes “es la circulación entre la obra y el domicilio, porque una cantidad de gente va a tener que cruzar la ciudad en el transporte público”.

Señaló que los nuevos insumos de higiene “van a tener que charlarse con cada propietario, con el comitente, porque van a ser un material más de obra de acá en adelante”. Razonó que ese tipo de acuerdos “no van a estar listos para el lunes, pero lo más seguro es que empecemos y surjan problemas que tendremos que ir solucionando sobre la marcha, porque hay que entender que de ahora en más es aprender de nuevo la forma en que trabajamos”.

A %d blogueros les gusta esto: