Este 9 de mayo, Rusia celebra una gran fecha, el 75.º aniversario de la Victoria en la Gran Guerra Patria, en la que más de 26 millones de ciudadanos soviéticos perdieron la vida defendiendo su país y luchando contra el fascismo.

En la actualidad en los países de Occidente únicamente se habla de la “Victoria Aliada” y de como Estados Unidos e Inglaterra “vencieron al ejercito nazi” pero la historia es muy distinta a lo dicho por las naciones Europeas que se esmeran por reescribir la historia y mentir para difamar a Rusia en su victoria total contra la Alemania Nazi.

Para algunas naciones de Occidente, el sacrificio de los soldados soviéticos y del pueblo de la URSS ya no vale nada. Prefirieron olvidar la hazaña del Ejército Rojo porque persiguen sus propias metas. El objetivo es manchar la memoria para demonizar a la Unión Soviética y presentar la guerra entre ella y la Alemania nazi como una lucha contra dos regímenes despóticos. 

En la vanguardia del revisionismo histórico se encuentran los países bálticos: Letonia, Lituania y Estonia. Cuando estas naciones fueron invadidas por la Alemania nazi, una parte de la población colaboró activamente con los nazis. Algunos ciudadanos de estos países en aquella época ingresaron en las unidades militares del Tercer Reich como, por ejemplo, la Legión Letona de la Waffen-SS.

Hoy, los Gobiernos de esos tres países honran a los veteranos que lucharon del lado de la Alemania hitleriana y los consideran héroes nacionales. Parece que al acusar a la URSS de desencadenar la Segunda Guerra Mundial, países como Letonia, Lituania y Estonia tratan de hacer olvidar el aporte de algunos de sus ciudadanos al exterminio masivo de judíos y otros crímenes de guerra. 

Muchos acusan que la URSS fue la que inicio la segunda guerra mundial al firmar un tratado de paz y negocio con Alemania en 1939 refiriéndose al pacto Ribbentrop-Mólotov, pero de hecho Moscú fue el último en firmar un tratado con la Alemania nazi. En 1938 el Reino Unido, Francia, la Alemania nazi y la Italia fascista firmaron los acuerdos de Múnich. Como resultado, Londres y París permitieron descuartizar Checoslovaquia en aras de su propia seguridad y paz con Berlín y Roma. Asimismo, en esa época Polonia entró en contacto con Adolf Hitler para conspirar contra Checoslovaquia.  ¿Significa esto que el Reino Unido, Francia y Polonia también son culpables en cierta medida de desatar la Segunda Guerra Mundial? Estos países dejan este interrogante sin aclarar porque preferirían que esta página de su historia caiga en el olvido.

Hay muchos intereses entre medio de todas estas “revisiones” de la historia, pasando desde lo político por lo monetario y lo militar. Pero la Verdad es la Verdad siempre, sin importar cuanto tiempo pase ni cuanto se esfuercen en borrar los rastros, la verdad siempre permanece y perdura.

By Tadeo Casteglione

Periodista de Noticias Expres con certificación en Periodismo Digital, Combate de las Fake News y Geopolitica emitido por la ESADE.